Puedes predecir toda la velada hasta el último detalle: las mismas frases, los mismos chistes, el mismo recorrido a pie.
Esta previsibilidad era antes reconfortante, pero ahora se ha convertido en una jaula en la que se ahogan tus sentimientos, informa .
El cerebro está cableado para dejar de responder a todo lo familiar y repetitivo, conservando energía. La rutina es el principal enemigo de la pasión, porque la pasión requiere novedad, imprevisibilidad, riesgo fácil.
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Los psicólogos señalan que las parejas que introducen conscientemente la variedad en su vida cotidiana muestran niveles significativamente más altos de satisfacción en la relación.
No hace falta volar al otro lado de la Tierra para sacudir tu relación. A veces basta con cambiar la ruta de un paseo, cocinar juntos una comida desconocida o tomar un camino distinto para ir al trabajo.
El secreto está en crear microchoques que hagan que tu cerebro despierte y vuelva a ver a tu pareja, en lugar de una copia automática de ella.
La novedad no tiene que ver con la escala, sino con la atención a los detalles. Intentad miraros el uno al otro en lugar de pasaros el uno al otro, haced preguntas fuera de tema, sorprenderos con pequeñas sorpresas.
Estos esfuerzos no exigen costes globales, sino que devuelven a la relación la ligereza y nitidez que creíais irremediablemente perdidas.
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