El bicarbonato actúa como agente leudante adicional e instantáneo, creando millones de bolsas invisibles en la masa.
Las burbujas de dióxido de carbono empiezan a actuar incluso antes de llegar a la sartén, haciendo que la masa quede ingrávida y aireada, informa .
Al entrar en contacto con la superficie caliente, estas burbujas se expanden de forma espectacular, levantando la masa y creando la estructura porosa de los buñuelos perfectos. Quedan crujientes por fuera y tiernos por dentro.
Mi abuela del pueblo bielorruso solía hacer tortitas de levadura, pero siempre añadía un poco de agua de Seltz al final del amasado. Sus tortitas eran tan altas y caladas que parecían encajes.
Para las masas sin levadura, este método es indispensable: sustituye a una fermentación larga y proporciona un aumento instantáneo. Funciona especialmente bien con la masa de kéfir, donde la sosa alcalina y la sosa ácida crean una potente reacción.
Prueba a sustituir parte del kéfir de la receta por bicarbonato la próxima vez. Verás cómo la masa cobra vida inmediatamente y empieza a burbujear, y las tortitas terminadas se derretirán en tu boca. Es la forma más rápida de alcanzar la perfección.
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