Por qué deberías amar el frío: los beneficios no evidentes de una ducha de contraste

Parece que no hay nada menos agradable que estar bajo un chorro de agua helada a primera hora de la mañana.

Sin embargo, miles de personas de todo el mundo se someten voluntariamente a este suplicio, encontrando en él bondades ocultas, informa .

El enfriamiento brusco obliga a nuestro sistema vascular a reaccionar instantáneamente ejercitando las paredes vasculares. Estos ejercicios para capilares y venas mejoran con el tiempo la circulación sanguínea y aumentan la elasticidad de los vasos sanguíneos.

Muchos adeptos del endurecimiento señalan que tras una ducha de este tipo sienten una increíble explosión de vigor. Esto se debe a la liberación de norepinefrina, un neurotransmisor que ayuda a movilizar la energía y mejorar la concentración.

La experiencia personal del autor demuestra que se puede empezar literalmente con diez segundos de agua fría al final de una ducha normal. Aumentando gradualmente la duración y disminuyendo la temperatura, al cabo de un mes es difícil imaginar una mañana sin este procedimiento refrescante.

El agua fría también puede ser un esteticista natural, tensando la piel y mejorando su color. El estrechamiento de los poros y el aumento de la circulación sanguínea dan al rostro un aspecto sano y descansado.

Es importante abordar este método sin fanatismo, escuchando tus propias sensaciones. Las personas con enfermedades crónicas del sistema cardiovascular deben consultar a un médico.

Las duchas frías no son una panacea, sino más bien un hábito útil que sacude todo el organismo. Enseña al organismo a adaptarse más rápidamente a los factores estresantes del entorno.

Lea también

  • Por qué caminar con regularidad hace maravillas: el héroe invisible de tu salud
  • Por qué el ayuno a intervalos no funciona para todo el mundo: los riesgos ocultos de una técnica popular


Share to friends
Rating
( No ratings yet )
Consejos útiles y trucos para la vida diaria